Alguna vez he escrito en el foro solicitandoos vuestro punto de vista sobre las peleas tontas en mi matrimonio. Todas las respuestas que he recibido han sido juiciosas y me han dado mucho ánimo. En general, la conclusión ha sido que yo soy una persona que he sido malcriada con mis padres y un tanto inmadura. No tanto por que vosotros me hayais juzgado así, sino por lo que yo os he transmitido sobre mí. Y sigo estando de acuerdo en que soy malcriada, pero en las situaciones difíciles que he tenido en mi vida he sabido defenderme sola y no acudir a mis padres, así que ahora en mi matrimonio, cuando mi marido me lo reprocha, realmente no sé qué hacer.
Pese a todos mis intentos, las peleas se siguen produciendo. Cada vez que discuto con mi esposo, el tema de la mala educación que me han dado mis padres sale a relucir y empiezo a pensar que por muy malcriada que yo sea, tampoco debe ser todo culpa mía sino de los dos. Pese a que somos ambos personas educadas e instruidas, me resulta imposible dialogar. Somos - los dos- orgullosos hasta un límite increible y llegamos a montar números ridículos por ambas partes: me voy, te dejo, etc...es el pan nuestro de cada día, a grito pelado en medio de la calle, con o sin testigos...
Los principales problemas -y temas de discusión- de mi matrimonio:
a) que yo odio la ciudad donde vivo y quiero mudarme a la de mis padres. Él tiene su trabajo allí y no le importa una ciudad u otra porque es extranjero.
b) que él, por circunstancias de la vida, estuvo mucho tiempo parado y no aportaba nada al matrimonio y según él eso le deja en inferioridad de condiciones. Aunque a mí realmente me da igual, él me lo echa en cara y ES VERDAD que jamás me ha importado.
c) resquemores de peleas del pasado en las que yo siempre metí la pata de una u otra manera (y lo reconozco, pero fui "absuelta" en su momento)
d) el exagerado mimo que me dan mis padres y que, según él, yo no se contener ni demostrarles que no soy su niña sino la mujer de él
Escribo todo esto y siento que os doy una versión sesgada. Él duerme ahora mismo y yo he llamado a mi mejor amiga quien me recomendó que me tranquilizara. Me dan ganas de huir, de irme a otro país, de dejar a mis padres, a él a todos con estos "problemas" que yo no acabo por entender. Pero no tengo valor. Estoy aquí, escribiendo este mensaje en el ordenador de casa de mis padres, sintiendome muy triste y sin saber para donde tirar. Lo único que se me ha ocurrido es esto.
Quiero a mi marido, pero veo que cada vez llego a más callejones sin salida. Cada vez hay acumulados más resquemores,. más peleas, más cosas que desconocía y no me gustan.
Al menos, contándoos esto a vosotros, que no sé quienes sois, me siento algo más aliviada. No quiero volver a la ciudad donde trabajamos- estoy en casa de mis padres-, la verdad es que estoy harta de todo.
En fin, supongo que comprendereis la situación pues no hemos parado de pelearnos en todo el día y son las 10 y 20 de la noche. Si es posible agradecería algún consejo.
Un beso y gracias por aguantar el rollo
cielo